No hay por quién

Por: Javier Lopez

Desde los sectores alternativos, e incluso desde una gran porción de la ciudadanía se ha intentado encontrar una formula y un programa que le haga frente al uribismo para las elecciones de 2022, sin embargo, a menos de un año para las contiendas electorales legislativas y ejecutivas, tal parece que dicha formula no se dará. La gran pregunta es ¿Por qué? Si se supone que el bien común debe primar sobre el propio.

Dentro de cada uno de los espectros que se identifican como sectores alternativos, sacan sus conclusiones al respecto, de las posibles razones por las cuales esa alianza no se ha dado, y posiblemente, tengan algo de razón, pero valdría la pena desmenuzar el asunto.

Empecemos por la llamada coalición de la esperanza, conformada por 6 precandidatos del partido verde, uno de los hermanos galán (Juan Manuel), el rencauchado Jorge Robledo (que al parecer ya no le chocan los mismos con las mismas), Humberto de la Calle, Ángela María Robledo, y por supuesto Sergio Fajardo. Parecía fácil la situación para el ex gobernador de Antioquia, puesto que se enfrentaría al ganador de la consulta verde y a los otros contrincantes en una consulta popular, la cual Fajardo tendría las de ganar. Sin embargo, surgió un fenómeno inesperado desde el sur, exactamente desde el departamento de Nariño, un tal Camilo Romero, al cual le pretenden cambiar las reglas del juego de una consulta popular por miedo a que pueda vencer al candidato profesor con los votos del petrismo.

Y esa es la manzana de la discordia, Gustavo Petro y el pacto histórico, quienes irían a una consulta a sabiendas desde ya quién será el ganador.

Sin dudas, se necesita una alianza entre ambos sectores para poder hacerle frente al candidato de la extrema derecha, pero al menos para la primera vuelta es una utopía. En el lado de la coalición de la esperanza, se encuentra un sector anti Petro liderado por la Senadora y primera dama de Bogotá Angélica Lozano (parece que si la pareja es LGBT, no aplica el nepotismo), quién se opone contundentemente a cualquier dialogo con el ex Alcalde de Bogotá, e incluso se ha pronunciado con insultos hacia uno de sus escuderos el senador Bolívar, en los últimos días la senadora Lozano, al mejor estilo de Macias le hizo una jugadita que dejó ofendidos a los integrantes de la Colombia Humana. Pero lejos de ser una victima de ataques desde las sendas verdes, el senador Petro, se ha dedicado a tratar de corrupta a la principal líder de ese partido y mandataria de la capital, de igual forma lo ha hecho con el ex gobernador de Antioquia. A su vez, desde el sector más radical del petrismo solo hay insultos y maltratos para quién no piense como ellos y se atreva a contradecir a su líder ¿a quienes se parecerán? Sin duda, el líder de la Colombia Humana es un problema muy grande, porque con él no se gana, y sin él tampoco; pues tiene una base de fervientes seguidores que solo miran y piensan a través de su mesías, pero por otro lado existe una porción anti-uribista que tampoco lo quiere a él, y que prefiere votar en blanco o ir a ver ballenas antes de elegir entre el Petro y el elegido del innombrable.

Si esos sectores quieren ser los eternos opositores van por buen camino, pero si lo que pretenden es ser alternativa de poder, deben bajarle a los egos, dejar de tratar de hampón y corrupto a quién difiera con ellos, y sobre todo, dejar de cobijar en sus huestes a hampones que han hecho parte del establecimiento y ahora se declaran faros de la moral, por ahora lo único claro es que no hay por quién votar para 2022.

Hablando Claro

Noticias de una forma de expresión independiente