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OPINIÓN

Un Problema grande se resuelve pensando en grande.

4 Mins read

Por Fredy Sánchez Kergueken

Este es un problema para nosotros los costeños que parece de nunca acabar: los altos costos de la energía que pagamos mensualmente.

Muchas han sido las propuestas, “los intentos” de cambio que no han salido bien, las protestas, los reclamos de al ciudadanía y este sigue siendo uno de los grandes calvarios que pagamos todos los ciudadanos, sin distinción alguna, en la región caribe.

Tan calvario es que a muchos hoy, les toca decidir si pagan una factura de energía mensual o le compran la comida a sus hijos, o es lo uno o es lo otro, imposible las dos; para que me entiendan aquí le cuento una historia que nos regala una matemática simple pero real: hace un par de semanas converse con Carmen, una amiga y madre soltera en el barrio Edmundo Lopez en Montería, me contaba que por la falta de un empleo estable y bien remunerado trabaja independiente, de manera informal en hogares de la ciudad haciendo limpieza y comida.

Carmen gana en promedio unos 800 mil pesos mensuales (ni el mínimo, una realidad de una mayoría) paga de arriendo donde vive con sus hijos 400 mil pesos, y en estrato 1 solo la factura de energía de Afinia mensual le llega en 271 mil pesos, tiene solo dos abanicos, una nevera y unas cuantas bombillas, estamos hablando que aproximadamente el 30-40% de lo que recibe, se le va en este servicio, y el 80% entre arriendo y servicio de energía, lo cual mensualmente le quedan 130 mil pesos para el resto de las cosas, entre esas la alimentación para ella y sus hijos, ¿Cuál ha sido su salida? no pagar esa factura de energía que ya acumula 3 millones de pesos de mas de un año de mora – que en otros casos similares lo pagan pero les toca recurrir a un prestamos de dinero ‘gota a gota’ que les cobra hasta un 30% de intereses diarios (porque esa es otra, ningún banco o entidad financiera por falta de respaldo les presta, pero ya será un tema de otra columna) y se vuelve en un problema adicional y un circulo vicioso de nunca acabar.

De la misma forma y en los mismos porcentajes de gasto le pasa a hogares en estratos mas altos, le pasa a un empresario, a un comerciante o emprendedor, que pagan desde 1, 2, 3, y 5 millones de pesos mensuales en energía, lo que les resta capacidad para mantenerse, generar empleo, crecer y a muchos les ha obligado a cerrar sus negocios. Y ni hablemos del pavor que les da a muchos invertir en la ciudad por esto, algo que para ser pleno siglo 21 es completamente absurdo, que la ciudad no funcione y la gente no tenga calidad de vida por un servicio que hoy es esencial, publico, y debe ser asequible y garantizado independiente de quien lo preste, pues vivir sin energía hoy, sobre todo con nuestro clima (entre 35 a 40 grados) es imposible.

¿A que voy con todo esto? Que el problema es grande, todos lo conocemos, lo padecemos pero aun las soluciones no llegan, no vemos la luz al final del túnel; entonces la pregunta es ¿Qué mas hay que hacer? Y aquí va mi mensaje: seguir insistiendo, alzando la voz y proponiendo, desde todos los frentes, sobre todo el ciudadano. Ya nos dimos cuenta que algunos se quisieron encargar y dijeron que era el cambio de electricaribe a Afinia era lo que nos iba a salvar, y fue peor. Ahora hay que seguir, tenemos que decirlo y proponer hasta la saciedad, se que existen varias propuestas en la mesa que esperemos que gobernantes y representantes de nosotros logren sacarlas adelante, y que el gobierno nacional ayude; pero nosotros como ciudadanía, el sector privado tenemos que involucrarnos mas, hablar de esto y al tratarse esto hoy de un servicio que es esencial y paradójicamente esta monpolizado y hacen con nosotros lo que quieran, no nos queda otra que seguir haciendo todo lo que este en nuestro alcance, en ese sentido como un ciudadano mas quiero proponer lo siguiente, que me temo que no son huelgas o protestas, porque también nos dimos cuenta que eso no funciona.

Pero aquí si algo que podría funcionar: 1. deroguen el decreto 010 – 2020 de la CREG donde las perdidas no técnicas nos las están cobrando vía tarifa a nosotros los usuarios; 2. Reglamenten las comunidades energéticas para que entidades territoriales y gobierno nacional conjuntamente puedan llevarle energía solar a poblaciones vulnerables con proyectos macro y subsidiando la instalación de estas plantas; 3. Ayudemos desde la cotidianidad a promover las energías alternativas y aquellas empresas que hoy ya prestan estos servicios, eso crearía competencia, y la competencia en el mercado disminuye precios, que la gente tenga la posibilidad de escoger su prestador, como sucede en otras partes del mundo.

4. Y la mas importante: pensemos en grande por favor, hagamos los esfuerzos necesarios para crear nuestro propio EPM (el dueño de Afina) ¿Si los paisas pudieron porque nosotros no? Fue cuestión de unión, voluntad y que todos se involucraran en el proceso, una empresa que preste el servicio energía a partir de fuentes convencionales y alternativas, una gran empresa prestadora de servicios públicos del Caribe. Así suene loco, miremos mas allá de lo que hoy tenemos y busquemos una solución definitiva, esta empresa puede serlo.

 Entendamos que nunca va a haber un cambio mientras quienes presten estos servicios no les duela lo nuestro, nuestra gente y nuestra ciudad, mientras no entiendan o vivan nuestro territorio va a ser muy difícil, solo miraran esto como un negocio, lo cual no es pecado, al final son una empresa, pero necesitamos que al ser un servicio publico y esencial para nosotros, tengamos doliente en todos los frentes, que sientan lo que es nuestro calor, lo conozcan y nos ayuden a vivir bien.

No pensemos pequeño, pensemos siempre en grande, si se puede.